¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?
El paradigma sociocultural es una buena base para diseñar actividades
mediadas por la tecnología, teniendo en cuenta que da especial importancia a
las interacciones sociales y al lenguaje para la construcción del conocimiento
(Fernández, 2009). Dicha teoría es reforzada por Vigotsky
quien manifestó que el desarrollo y el aprendizaje no son una construcción
individual sino que requiere de la participación social (Fernández, 2009a). El
mismo autor también trae a colación en este paradigma , el uso e implementación
de pizarras interactivas en ambientes áulicos, donde el docente es el generador
de las actividades y el estudiante toma un papel más activo en su proceso
educativo, retroalimentando aprendizajes, siendo participativo, indagando e
intercambiando conocimientos con sus pares.
Por otro lado, las comunidades de práctica en las
que el aprendizaje se vea favorecido es necesario fomentar el compromiso mutuo
(Wenger,2001), para este tipo de interacción, el estudiante debe ser capaz de
autoevaluarse y para la funcionalidad de éstas, necesarimente se requiere del
uso de las herramientas tecnológicas.
Toda actividad o recurso programado por parte del docente, con el que se
apoyará para desarrollar su clase y obtener unas metas previamente planeadas,
debe estar enfocado o respaldado por alguna teoría y en el caso que nos ocupa,
la teoría sociocultural en la que algunos autores defienden conceptos básicoser
en cuenta para comprender la realidad del entorno. Por ejemplo los
instrumentos, signos, sistema de actividad humana, prácticas cotidianas,
cultura, marcos de conocimiento, prácticas educativas y de socialización
(Lacasa, 2002). Es importante el compromiso mutuo, repertorio compartido,
empresa conjunta (Wenger, 2001); se debe retomar el aprendizaje situado,
cognición distribuida, mediación, andamiaje, aprendizaje cognitivo y zona de
desarrollo intermental, opina (Daniels, 2003) .
Es indudable que los docentes en ejercicio deben procurar estar a la
vanguardia de los avances tecnológicos en cuanto a uso de herramientas,
software, programas y demás recursos que están dispuestos en la red para apoyar
los procesos pedagógicos. Si el docente es aún más inquieto en su labor, podría
dedicar tiempo a crear sus propios recursos tecnológicos, de esta manera
estaría contextualizando sus programas académicos pues éstos darían cuenta de
las necesidades de los estudiantes, del medio cultural donde se encuentra la
institución. Además las evaluaciones deben guardar coherencia con los procesos
escolares, las Tecnologías de la Información y la Comunicación tienen son
invaluables a la hora de evaluar a sus educandos, se encuentran programas para
planear las evaluaciones de manera virtual, en las que se determina el valor de
cada pregunta y hasta la posible causa de que un estudiante haya caído en un
distractor a la hora de contestar.
Lo anterior acompañado de
gráficas, estadísticas y resultados a los que pueden acceder los estudiantes y
hasta los padres de familia para monitorear el rendimiento académcio de sus
hijos. Las herramientas están dadas, hacen parte de nuestro contexto, sólo
falta que los docente las apersonen y usen con frecuencia. Sin embargo a la hora de planear actividades
los docentes deberán seguir los principios para los objetos de aprendizaje, como
por ejemplo: riqueza de recursos,
agenda, ser relevante, clasificable, reutilizable, tener capacidad de
agrupación, subjetividad, realidad, historicidad, complejidad, comunicabilidad,
integrador y tener unidad coherente y autocontenible. (Ramírez Montoya,2007).
En la
medida en que los docentes entren en la onda de la actualización tecnológica,
como medio para motivar a los estudiantes y para inducirlos a aprehender
fácilmente los conocimientos que le interesen, en esa misma medida las
políticas institucionales, el Proyecto Educativo Institucional, la malla
curricular, los Planes de Area y los de Aula, deberán ser reconsiderados y
contextualizados. Por lo anterior queda claro que los responsables de este
cambio no son sólo los docentes, también deben hacer parte activa del proceso,
los directivos, estudiantes y padres de familia. Al llegar a un establecimiento
educativo, debe notarse desde su misión y visión, qué tan involucrados están
con el uso y apropiación de medios tecnológicos.
En
la actualidad, para contextualizar los recursos y conceptos es de vital
importancia, utilizar las redes sociales, pues es ahí precisamente donde los
niños y jóvenes están intercambiando información constantemente con sus
contactos, Facebook o Twitter, son los más usados porque con ellos se sienten
cómodos y motivados. La radio Chat es otra herramienta valiosa, pues aunque es
virtual, da la posibilidad de la interacción sincrónica mediada por un moderador
que direcciona la temática yorienta el aprendizaje. No obstante no se deben
dejar de lado las herramientas de mano como los celulares, los Ipad, mp3 y
demás que están más al alcance de un gran porcentaje de estudiantes. La
educación ha cambiado sustancialmente y hay a la mano tantas herramientas que
un docente ya no tiene justificación para recaer en clases monótonas que aíslen
al estudiante del aprendizaje.
Fernández
retoma a Wardekker, 1998, cuando afirma que existen diferentes maneras de
llevar la realidad al aula, pero que los más importante es reconocer la
importancia de construir conceptos genuinos y estar seguros del motivo por el
que aprendemos.
Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía.
Barcelona: Paidós.
Fernández-Cárdenas, J. M. (2009b). Aprendiendo
a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey:
Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra
García, Cultura y Desarrollo
(págs. 17-50). Madrid: UNED.
Ramírez Montoya, M. S. (2007). Administración de objetos de
aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración
interinstitucional. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de
Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 351-373).
México: Limusa.











