miércoles, 18 de abril de 2012

PARADIGMA SOCIOCULTURAL Y ACTIVIDADES TIC

¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?




El paradigma sociocultural es una buena base para diseñar actividades mediadas por la tecnología, teniendo en cuenta que da especial importancia a las interacciones sociales y al lenguaje para la construcción del conocimiento (Fernández, 2009). Dicha teoría es reforzada por Vigotsky quien manifestó que el desarrollo y el aprendizaje no son una construcción individual sino que requiere de la participación social (Fernández, 2009a). El mismo autor también trae a colación en este paradigma , el uso e implementación de pizarras interactivas en ambientes áulicos, donde el docente es el generador de las actividades y el estudiante toma un papel más activo en su proceso educativo, retroalimentando aprendizajes, siendo participativo, indagando e intercambiando conocimientos con sus pares.

Por otro lado, las comunidades de práctica en las que el aprendizaje se vea favorecido es necesario fomentar el compromiso mutuo (Wenger,2001), para este tipo de interacción, el estudiante debe ser capaz de autoevaluarse y para la funcionalidad de éstas, necesarimente se requiere del uso de las herramientas tecnológicas.



Toda actividad o recurso programado por parte del docente, con el que se apoyará para desarrollar su clase y obtener unas metas previamente planeadas, debe estar enfocado o respaldado por alguna teoría y en el caso que nos ocupa, la teoría sociocultural en la que algunos autores defienden conceptos básicoser en cuenta para comprender la realidad del entorno. Por ejemplo los instrumentos, signos, sistema de actividad humana, prácticas cotidianas, cultura, marcos de conocimiento, prácticas educativas y de socialización (Lacasa, 2002). Es importante el compromiso mutuo, repertorio compartido, empresa conjunta (Wenger, 2001); se debe retomar el aprendizaje situado, cognición distribuida, mediación, andamiaje, aprendizaje cognitivo y zona de desarrollo intermental, opina (Daniels, 2003) .

Es indudable que los docentes en ejercicio deben procurar estar a la vanguardia de los avances tecnológicos en cuanto a uso de herramientas, software, programas y demás recursos que están dispuestos en la red para apoyar los procesos pedagógicos. Si el docente es aún más inquieto en su labor, podría dedicar tiempo a crear sus propios recursos tecnológicos, de esta manera estaría contextualizando sus programas académicos pues éstos darían cuenta de las necesidades de los estudiantes, del medio cultural donde se encuentra la institución. Además las evaluaciones deben guardar coherencia con los procesos escolares, las Tecnologías de la Información y la Comunicación tienen son invaluables a la hora de evaluar a sus educandos, se encuentran programas para planear las evaluaciones de manera virtual, en las que se determina el valor de cada pregunta y hasta la posible causa de que un estudiante haya caído en un distractor a la hora de contestar.

Lo anterior acompañado de gráficas, estadísticas y resultados a los que pueden acceder los estudiantes y hasta los padres de familia para monitorear el rendimiento académcio de sus hijos. Las herramientas están dadas, hacen parte de nuestro contexto, sólo falta que los docente las apersonen y usen con frecuencia.  Sin embargo a la hora de planear actividades los docentes deberán seguir  los principios para los objetos de aprendizaje, como por ejemplo:  riqueza de recursos, agenda, ser relevante, clasificable, reutilizable, tener capacidad de agrupación, subjetividad, realidad, historicidad, complejidad, comunicabilidad, integrador y tener unidad coherente y autocontenible. (Ramírez Montoya,2007). 

En la medida en que los docentes entren en la onda de la actualización tecnológica, como medio para motivar a los estudiantes y para inducirlos a aprehender fácilmente los conocimientos que le interesen, en esa misma medida las políticas institucionales, el Proyecto Educativo Institucional, la malla curricular, los Planes de Area y los de Aula, deberán ser reconsiderados y contextualizados. Por lo anterior queda claro que los responsables de este cambio no son sólo los docentes, también deben hacer parte activa del proceso, los directivos, estudiantes y padres de familia. Al llegar a un establecimiento educativo, debe notarse desde su misión y visión, qué tan involucrados están con el uso y apropiación de medios tecnológicos.

            En la actualidad, para contextualizar los recursos y conceptos es de vital importancia, utilizar las redes sociales, pues es ahí precisamente donde los niños y jóvenes están intercambiando información constantemente con sus contactos, Facebook o Twitter, son los más usados porque con ellos se sienten cómodos y motivados. La radio Chat es otra herramienta valiosa, pues aunque es virtual, da la posibilidad de la interacción sincrónica mediada por un moderador que direcciona la temática yorienta el aprendizaje. No obstante no se deben dejar de lado las herramientas de mano como los celulares, los Ipad, mp3 y demás que están más al alcance de un gran porcentaje de estudiantes. La educación ha cambiado sustancialmente y hay a la mano tantas herramientas que un docente ya no tiene justificación para recaer en clases monótonas que aíslen al estudiante del aprendizaje.



Fernández retoma a Wardekker, 1998, cuando afirma que existen diferentes maneras de llevar la realidad al aula, pero que los más importante es reconocer la importancia de construir conceptos genuinos y estar seguros del motivo por el que aprendemos.

Referencias: 

            Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós.

            Fernández-Cárdenas, J. M. (2009b). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.


Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra García, Cultura y Desarrollo (págs. 17-50). Madrid: UNED.

Ramírez Montoya, M. S. (2007). Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración interinstitucional. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 351-373). México: Limusa.

           Wenger, E. (2001). Comunidades de Práctica: Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelona: Paidós.




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